- Luis de Guindos. <br />Fuente de la imágen: www.elpais.com
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Aunque esperaba deseaba a un ministro con más carácter y capaz de generar la confianza necesaria, ya apuntaba en mi anterior post la posibilidad de este nombramiento y, brevemente, daba mi opinión al respecto.
Ahora que ya sabemos que Luis de Guindos será el responsable de intentar reflotar la maquinaria económica del país, podemos hacer una lectura de las causas y las posibles consecuencias de esta elección de D. Mariano Rajoy.
Aviso: de nuevo voy a hacer ‘futurología’. Me basaré en la lógica más simple, pero voy a arriesgar y adelantarme en el tiempo. Intentaré adivinar lo que el presidente tiene en mente y algunas posibles estrategias que tal vez tratará de seguir.
Así como otros candidatos me parecían personalidades ‘fuertes’ capaces de generar confianza, Luis de Guindos me parece uno de los más (si no el qué más) “combustibles” entre los candidatos. Su pasado como Consejero Europeo de Lehman Brothers (identificado como uno de los catalizadores de la actual crisis) generan un handicap provablemente insalvable.
Pero ¿por qué Mariano Rajoy iba a querer a alguien de este perfil como Ministro de Economía?
Bueno, pues no es complicado. A pesar de todo esto, ha sido un gran apoyo en los últimos meses para el actual presidente, dándole soporte y consejos en el área económica durante la campaña. Es, obviamente, una persona con amplios conocimientos en economía. Pero no es por estas razones por las que creo que ha sido él el elegido.
En los próximos meses va a ocupar una cartera difícil. La más difícil seguramente. Tendrá que tomar medidas impopulares y hacer recortes.
Por otra parte, es más que probable que estas medidas no tengan un efecto visible en el corto-medio plazo. Por lo tanto, generarán mal estar y revueltas. En ese momento es cuando más valor tiene una persona como de Guindos: prescindible, reemplazable, combustible. Este servirá para hacer el ‘trabajo sucio’, pero luego renovarán el gobierno y, quizás entonces, veremos al verdadero candidato. Un candidato sin un pasado oscuro en Lehman Brothers y que se nos presentará como el salvador de nuestra economía. Llegará en el momento justo para empezar a recibir algún fruto (ojalá) de las medidas impopulares del sustituido Guindos.
Los tiempos los marcarán las circunstancias. Dependerá de como de mala sea la reacción popular a las medidas que adopte, de como evolucione la economía nacional (en particular) y europea (en general), de los datos del paro de los próximos trimestres,…